que si te vi pasar no lo sé/ porque
a veces no sé si quiero mirarte/ que
si mi olvido es dulce no sabría
decirlo/ porque el dulce me lo como
a cucharadas
¿podrías tu?/ ¿podrías levantarte tu sí
tu por la mañana y hacer de tu sangre
chocolate?/ morirías de un infarto
azucarado/ mirándome pasar con
preciosa posma/ como si estuvieras
muriéndote toda encubiertita de borras rosas
y es que tengo que decirlo/ el olvido
no sabe/ ese mata/ espanta ánimos hiere
la esperanza/ suele ir en silencio a su fatal
destino/ atina al cuerpo y lo evapora/
hace de la mención una ilusión atorada entre
las piernas
pero el recuerdo ese vive aunque duela/
sabe tan amargo como las bolas
con polvos dentro/ como cuando
eras niño y la muerte no era más
que una idea lejana/ la tomabas entre
tus dientes de leche tiernecitos tiernecitos
y la masticabas sin temor matándola
a mordiditas
después de eso nada/ el mundo se
ha ido trenzando por la noche/ y ya no
estás allí sino aquí allá y acullá/ en
el árbol/ en la luna/ en la foto/ así/
entierradita en el ataúd de la bendita
memoria
mirando
mirando
mirando