miércoles, 21 de septiembre de 2011

(Sin título)

que si te vi pasar no lo sé/ porque

a veces no sé si quiero mirarte/ que

si mi olvido es dulce no sabría

decirlo/ porque el dulce me lo como

a cucharadas


¿podrías tu?/ ¿podrías levantarte tu sí

tu por la mañana y hacer de tu sangre

chocolate?/ morirías de un infarto

azucarado/ mirándome pasar con

preciosa posma/ como si estuvieras

muriéndote toda encubiertita de borras rosas


y es que tengo que decirlo/ el olvido

no sabe/ ese mata/ espanta ánimos hiere

la esperanza/ suele ir en silencio a su fatal

destino/ atina al cuerpo y lo evapora/

hace de la mención una ilusión atorada entre

las piernas


pero el recuerdo ese vive aunque duela/

sabe tan amargo como las bolas

con polvos dentro/ como cuando

eras niño y la muerte no era más

que una idea lejana/ la tomabas entre

tus dientes de leche tiernecitos tiernecitos

y la masticabas sin temor matándola

a mordiditas


después de eso nada/ el mundo se

ha ido trenzando por la noche/ y ya no

estás allí sino aquí allá y acullá/ en

el árbol/ en la luna/ en la foto/ así/

entierradita en el ataúd de la bendita

memoria

mirando

mirando

mirando