sábado, 18 de febrero de 2012

Algunas de las veces me matas de a mentira

Otras tantas me secas las huellas de los ojos

y la mayoría de ellas me arrojas reciamente

a la quimera del exilio

Lo siento, en verdad no lo que quería pero

me enamoré del tiempo

De la rutilante luz que mueve caminos

de la inmensa verdad que me esconde su rostro


(Has vivido en el abismo -dijiste

En lo más hondo de la edad mediana -dijiste

Como si no lo supiera -te dije

Por eso me levanto cada hora a mirar si respiro)

Hace muchos años ni siquiera podía nombrarlo

Ahora lo digo no por la desdicha, sino porque

he podido mirarlo viviendo en mi cuerpo

Lo veo en el pelo rojo que sale de la cara

En el lunar que ahora está donde no estaba

o en el átomo aplastado debajo de la estaca


(Yo vengo de donde viene el polvo -te dije

Del viejo campo detrás de la montaña y de la

vetusta tabla con la que hicieron la mesa

Yo vengo de donde viene el viento -te dije

De la tormenta del desierto que trae la arena

y de la salada marea que moja tu cuerpo)


No te enojes, basta que sueñes con el mar para

que sepas a donde voy y de donde vengo

miércoles, 25 de enero de 2012

me robaste la inocencia y te fuiste/ lo sé porque

en su lugar quedó un viento tibio/ un cabello/ un

leve rastro sabor lila y un sueño peregrino que me

no me curó el espanto/


la había dejado en mi mesita de noche/ con el labio

partido que dejaba entrever mi mohín/ junto a ella

un viejo poemario/allí donde reposaban misluces/

miscejas/ misábados/


y la cartera que te llevaste en realidad no me importa/

salvo que ahí venía el nombre que apenas me había

sido dado/tenía un tono azul y un defecto en la efe/

un bote de agua y una pintura con los ojos cerrados/


me dejaste con el signo de lo que evanece/ con

el mal hábito de comer y contarte los pasos/con

la mirada fija en un destino hueco/de memoria/

de espasmos/ de un noséqué un nosécómo y un

nosécuándo/


me dejaste mis poros/ mis pestañas/ mi espanto/

dosojos/ dospiernas/ dosbrazos/dosmanos/

una bola de cristal que se veía a sí misma y un

destino que insistía en patearme haciabajo/

jueves, 13 de octubre de 2011

Suicidio

Yo escribía y escribía pero tú ya no leías

Una palabra amarrada en el árbol

otra aterrada escondida en la mente

mientras la última caía por la ventana

por temor a cortarse las venas


Y yo hablaba y hablaba pero tu ya no

escuchabas

El sonido no te atrapaba y se moría

en los ojos que ya no veían nada

Pero la máquina seguía girando

y la sangre haciéndose delgada

Por un momento voltee y sentí

un tallo de flor clavado en el pecho

“Pensé que era un cuchillo” dijiste

mientras saltabas por la ventana

detrás de la palabra

miércoles, 21 de septiembre de 2011

(Sin título)

que si te vi pasar no lo sé/ porque

a veces no sé si quiero mirarte/ que

si mi olvido es dulce no sabría

decirlo/ porque el dulce me lo como

a cucharadas


¿podrías tu?/ ¿podrías levantarte tu sí

tu por la mañana y hacer de tu sangre

chocolate?/ morirías de un infarto

azucarado/ mirándome pasar con

preciosa posma/ como si estuvieras

muriéndote toda encubiertita de borras rosas


y es que tengo que decirlo/ el olvido

no sabe/ ese mata/ espanta ánimos hiere

la esperanza/ suele ir en silencio a su fatal

destino/ atina al cuerpo y lo evapora/

hace de la mención una ilusión atorada entre

las piernas


pero el recuerdo ese vive aunque duela/

sabe tan amargo como las bolas

con polvos dentro/ como cuando

eras niño y la muerte no era más

que una idea lejana/ la tomabas entre

tus dientes de leche tiernecitos tiernecitos

y la masticabas sin temor matándola

a mordiditas


después de eso nada/ el mundo se

ha ido trenzando por la noche/ y ya no

estás allí sino aquí allá y acullá/ en

el árbol/ en la luna/ en la foto/ así/

entierradita en el ataúd de la bendita

memoria

mirando

mirando

mirando

miércoles, 13 de julio de 2011

Sin título


no quiero ser parte del panteón de bronce


ni de la frágil memoria de los mortales/


tampoco quiero el olor a muerto removiéndome


las entrañas ni el polvo guardado debajo del


árbol con una cruz encima y la imagen muerta


de un pobre tipo crucificado/no/no quiero eso/


ese día quiero verte llorando entre las voces


calmas que rezan una tragedia que no es la suya/


quiero meterme en tu cuerpo y sentir lo que


nunca pude/comprobar que allá donde voy no hay


sino esto/porque sólo así sabré de una ver por


todas que te habré vencido/mientras tú me dices


cerquita al oído "¿ya lo ves faviancito arroyito


lunita? ahora lo sabes y tanta angustia y toda


la vida para esto ¿valio la pena?"/y yo te


diré que no/que había que tener esperanza

miércoles, 6 de julio de 2011

Peregrino





Mi querido cristal mi ángel alado


Si pudiese prestarte un instante de mi mirada


sabrías que aquel rojo efímero que busco


no es más que el comienzo de una vida


que me enternece hasta la médula


Si pudieras sentir mi nostalgia te harías vieja


como el árbol imaginario que destierra años


Como una nube de días que cambia el llanto


por la sonrisa y la sonrisa por la tristeza


Y no, no basta saber que el tiempo por ti no


pasa como la amenaza perenne que cierne


sobre mi paladar el sabor que me cimbra


Y no basta saber que alguna vez te atasqué


la memoria, la memoria, la bendita memoria:


quiero verte crecer


Acaso no me has visto?


Soy el fantasma que mira a lo lejos


El atisbo peregrino que viaja de mañana


Desde aquella lejana escalera cuando


abro un camino de pasos y nervios


En aquellos entredíasnoches en que sueño


tras sueño siento la fugacidad de la vida


y el brillo rojo golpeando tu cara.


miércoles, 4 de mayo de 2011

(Sin título)




En la mano izquierda traía su alma


y en la derecha cargaba el destino.


Sus piernas eran la arena del tiempo


y su espalda el metal muerto que la


humedad había oxidado.



Sus ojos eran como hojas ociosas recién


caídas en un bosque y sus labios como


el arroyo adusto que su llanto austero


había parado en seco.



Su cara era el rostro oculto de la luna y


su memoria la mitad del año en el sur de


nuestro verano.



Pero no, la curiosidad no lo mató pues la


primera vez que suspiró la vida se convirtió


en vicio.



Después de todo el cielo no estaba tan lejos y


sólo necesitaba un par de remos para bordear


el tiempo y mirar la eternidad de cerca.



No, tampoco el frío lo mató.


Había vivido desarmado en el mundo y si


acaso se le contrajeron los güevos.


No era el miedo, sólo la turbación del clima


que por lo demás, decía, le hacia los mandados.


jueves, 28 de abril de 2011

Canto a Camilo (de preferencia leer con una canción de cuna de un movil con luces que chispean)


eres arena camilo allí donde comienza el mar

hemos quemado las naves camilo

“nos hemos vuelto locos por algunos años”


te estoy mirando camilear

te estoy mirando camilearme… caminando camilo

con tus piecitos calzaditos tus ojitos por delante

te estoy mirando camilo “¿a dónde vas?”

“allá” pensates o dijites (en realidad no lo sé)

“te regresé al mundo contando repitiendo”…

…lo hicites hasta diez


y la angustia me llegó camilo

la angustia del cero del no de la nada

¿a dónde vas camino que vas sin mi?

nada hijo mío que allá no hay nada que no sea mar

que baña la arena …

…y las naves quemándose


camilea camilo camiléame camilando

caminando nadando silbando si puedes

vuélvete tierra tira los remos patalea

porque lo único que queda es delante

no te preocupes nada la nada nádala

nadéala mátala llénala llévala tú

sumérgela dile no dile sí dile eres nada


eres arena camilo...

... tu vida comienza allí donde la toca el mar