jueves, 13 de octubre de 2011

Suicidio

Yo escribía y escribía pero tú ya no leías

Una palabra amarrada en el árbol

otra aterrada escondida en la mente

mientras la última caía por la ventana

por temor a cortarse las venas


Y yo hablaba y hablaba pero tu ya no

escuchabas

El sonido no te atrapaba y se moría

en los ojos que ya no veían nada

Pero la máquina seguía girando

y la sangre haciéndose delgada

Por un momento voltee y sentí

un tallo de flor clavado en el pecho

“Pensé que era un cuchillo” dijiste

mientras saltabas por la ventana

detrás de la palabra