Yo escribía y escribía pero tú ya no leías
Una palabra amarrada en el árbol
otra aterrada escondida en la mente
mientras la última caía por la ventana
por temor a cortarse las venas
Y yo hablaba y hablaba pero tu ya no
escuchabas
El sonido no te atrapaba y se moría
en los ojos que ya no veían nada
Pero la máquina seguía girando
y la sangre haciéndose delgada
Por un momento voltee y sentí
un tallo de flor clavado en el pecho
“Pensé que era un cuchillo” dijiste
mientras saltabas por la ventana
detrás de la palabra