jueves, 13 de octubre de 2011
Suicidio
Una palabra amarrada en el árbol
otra aterrada escondida en la mente
mientras la última caía por la ventana
por temor a cortarse las venas
Y yo hablaba y hablaba pero tu ya no
escuchabas
El sonido no te atrapaba y se moría
en los ojos que ya no veían nada
Pero la máquina seguía girando
y la sangre haciéndose delgada
Por un momento voltee y sentí
un tallo de flor clavado en el pecho
“Pensé que era un cuchillo” dijiste
mientras saltabas por la ventana
detrás de la palabra
miércoles, 21 de septiembre de 2011
(Sin título)
a veces no sé si quiero mirarte/ que
si mi olvido es dulce no sabría
decirlo/ porque el dulce me lo como
a cucharadas
¿podrías tu?/ ¿podrías levantarte tu sí
tu por la mañana y hacer de tu sangre
chocolate?/ morirías de un infarto
azucarado/ mirándome pasar con
preciosa posma/ como si estuvieras
muriéndote toda encubiertita de borras rosas
y es que tengo que decirlo/ el olvido
no sabe/ ese mata/ espanta ánimos hiere
la esperanza/ suele ir en silencio a su fatal
destino/ atina al cuerpo y lo evapora/
hace de la mención una ilusión atorada entre
las piernas
pero el recuerdo ese vive aunque duela/
sabe tan amargo como las bolas
con polvos dentro/ como cuando
eras niño y la muerte no era más
que una idea lejana/ la tomabas entre
tus dientes de leche tiernecitos tiernecitos
y la masticabas sin temor matándola
a mordiditas
después de eso nada/ el mundo se
ha ido trenzando por la noche/ y ya no
estás allí sino aquí allá y acullá/ en
el árbol/ en la luna/ en la foto/ así/
entierradita en el ataúd de la bendita
memoria
mirando
mirando
mirando
miércoles, 13 de julio de 2011
Sin título
no quiero ser parte del panteón de bronce
ni de la frágil memoria de los mortales/
tampoco quiero el olor a muerto removiéndome
las entrañas ni el polvo guardado debajo del
árbol con una cruz encima y la imagen muerta
de un pobre tipo crucificado/no/no quiero eso/
ese día quiero verte llorando entre las voces
calmas que rezan una tragedia que no es la suya/
quiero meterme en tu cuerpo y sentir lo que
nunca pude/comprobar que allá donde voy no hay
sino esto/porque sólo así sabré de una ver por
todas que te habré vencido/mientras tú me dices
cerquita al oído "¿ya lo ves faviancito arroyito
lunita? ahora lo sabes y tanta angustia y toda
la vida para esto ¿valio la pena?"/y yo te
diré que no/que había que tener esperanza
miércoles, 6 de julio de 2011
Peregrino
Mi querido cristal mi ángel alado
Si pudiese prestarte un instante de mi mirada
sabrías que aquel rojo efímero que busco
no es más que el comienzo de una vida
que me enternece hasta la médula
Si pudieras sentir mi nostalgia te harías vieja
como el árbol imaginario que destierra años
Como una nube de días que cambia el llanto
por la sonrisa y la sonrisa por la tristeza
Y no, no basta saber que el tiempo por ti no
pasa como la amenaza perenne que cierne
sobre mi paladar el sabor que me cimbra
Y no basta saber que alguna vez te atasqué
la memoria, la memoria, la bendita memoria:
quiero verte crecer
Acaso no me has visto?
Soy el fantasma que mira a lo lejos
El atisbo peregrino que viaja de mañana
Desde aquella lejana escalera cuando
abro un camino de pasos y nervios
En aquellos entredíasnoches en que sueño
tras sueño siento la fugacidad de la vida
y el brillo rojo golpeando tu cara.
miércoles, 4 de mayo de 2011
(Sin título)
En la mano izquierda traía su alma
y en la derecha cargaba el destino.
Sus piernas eran la arena del tiempo
y su espalda el metal muerto que la
humedad había oxidado.
Sus ojos eran como hojas ociosas recién
caídas en un bosque y sus labios como
el arroyo adusto que su llanto austero
había parado en seco.
Su cara era el rostro oculto de la luna y
su memoria la mitad del año en el sur de
nuestro verano.
Pero no, la curiosidad no lo mató pues la
primera vez que suspiró la vida se convirtió
en vicio.
Después de todo el cielo no estaba tan lejos y
sólo necesitaba un par de remos para bordear
el tiempo y mirar la eternidad de cerca.
No, tampoco el frío lo mató.
Había vivido desarmado en el mundo y si
acaso se le contrajeron los güevos.
No era el miedo, sólo la turbación del clima
que por lo demás, decía, le hacia los mandados.
jueves, 28 de abril de 2011
Canto a Camilo (de preferencia leer con una canción de cuna de un movil con luces que chispean)
eres arena camilo allí donde comienza el mar
hemos quemado las naves camilo
“nos hemos vuelto locos por algunos años”
te estoy mirando camilear
te estoy mirando camilearme… caminando camilo
con tus piecitos calzaditos tus ojitos por delante
te estoy mirando camilo “¿a dónde vas?”
“allá” pensates o dijites (en realidad no lo sé)
“te regresé al mundo contando repitiendo”…
…lo hicites hasta diez
y la angustia me llegó camilo
la angustia del cero del no de la nada
¿a dónde vas camino que vas sin mi?
nada hijo mío que allá no hay nada que no sea mar
que baña la arena …
…y las naves quemándose
camilea camilo camiléame camilando
caminando nadando silbando si puedes
vuélvete tierra tira los remos patalea
porque lo único que queda es delante
no te preocupes nada la nada nádala
nadéala mátala llénala llévala tú
sumérgela dile no dile sí dile eres nada
eres arena camilo...
... tu vida comienza allí donde la toca el mar